Una de las socias de Improvistos, Alba, nació y creció en Cantabria. Hasta los 18 años vivió en Torrelavega, igual que su amiga Lara, también arquitecta y que actualmente trabaja en la oficina parisina de urbanismo Made.in. Las dos amigas iban caminando al centro de la ciudad y, en su recorrido, rodeaban el Mercado de Ganados de Torrelavega. Por la noche, el entorno del edificio estaba mal iluminado y, cuando volvían a casa cada día, se hubieran sentido más seguras atravesando el mercado. Ahora recuerdan la falta de arbolado bajo el sol del verano y el ruido del tráfico en unas calles más duras e inadaptadas de lo que cabría esperar para una ciudad pequeña.

Las dos amigas, y las dos empresas y sus equipos, se han juntado muchos años después para concursar en el Europan 14. Conociendo las problemáticas de Torrelavega y su enorme potencial para impulsar un urbanismo sostenible, desarrollaron una propuesta desde una perspectiva multidisciplinar y basada en la ecología, la economía social y la participación en la construcción de una ciudad más equitativa. El trabajo de Improvistos+Made.in fue premiado con una Mención Especial. La propuesta, titulada De la manzana al mercado. Itinerarios productivos, pretende integrar el Mercado de Ganados de Torrelavega en la estructura urbana y productiva de la ciudad, así como poner en valor y ayudar a mantener viva la cultura tradicional campesina, ganadera y artesana de la región.

Integración en la estructura urbana y productiva

Partiendo de la posición central del mercado en la ciudad y su condición de elemento impermeable en el tejido urbano y con respecto al parque Manuel Barquín, se determina la necesidad de romper los límites del recinto e integrar el edificio en la trama urbana que lo rodea, respondiendo a las diferentes características del entorno. Se propone formalizar tres ejes o itinerarios estratégicos a escala metropolitana que, atravesando el centro urbano, se cruzan en el mercado y conectan las grandes zonas verdes de la periferia.

Los tres ejes o itinerarios estratégicos se caracterizan por una continuidad peatonal y ecológica, pero tienen diferente carácter espacial y programático. Este carácter propio se define a partir de las diferentes actividades y espacios existentes que los ejes atraviesan.

Esos tres ejes a su paso por la parcela del mercado no sólo van a definir sus características espaciales (más urbano, más verde, más operativo) sino también los programas asociados a cada zona del edificio y de la parcela. Se conecta así el mercado con el resto de la ciudad, no sólo física sino también programáticamente.

Los tres ejes o itinerarios estratégicos son los siguientes:

Eje rural/natural/verde/sector primario o extractivo

Se corresponde con las actividades del sector primario: agricultura, ganadería, apicultura… históricamente muy importantes en la región. Incluye actividades de extracción y elaboración básica de materias primas para obtener productos como leche, queso, yogur o miel. A este eje se asocian espacios como huertos urbanos, parques, parcelas agrícolas o ganaderas, bosques, tratamientos básicos de materias primas.

En la parcela de mercado, este eje se materializa prolongando el parque de Manuel Barquín a lo largo de la fachada noreste, introduciéndolo en la parcela del mercado y dando continuidad a las diferentes zonas verdes que ya existen pero que se encuentran fragmentadas.

El carácter de la fachada del edificio en contacto con este eje será vegetal, introduciendo soportes para la vegetación o jardines verticales en determinados puntos.

En cuanto al programa asociado a este itinerario en el interior del edificio, se mantiene el mercado de ganados los martes y los miércoles, reordenando los flujos de camiones en la parcela para un mejor aprovechamiento del espacio. Se propone la introducción de una granja-escuela que acerque a los niños y niñas al mundo rural, así como otros usos compatibles como un banco de semillas, un mercado de productos agroecológicos, una pequeña escuela de veterinarios (ciclo formativo en tratamiento de ganado), o una serie de aulas para el intercambio de conocimientos relativos al mundo rural.

Eje industrial/oficios/artesanías/talleres/sector secundario o transformación

Se corresponde con las actividades del sector secundario: de transformación de las materias primas mediante procedimientos industriales o artesanales. Incluye las actividades industriales como la industria textil y los oficios tradicionales: carpinteros, zapateros, sastres, curtidores, peleteros, orfebres o alfareros.

La propuesta identifica y pone en valor los recursos locales tanto humanos como materiales, conectándolos a través de una nueva dinámica productiva. Este itinerario sigue un recorrido paralelo, conectando espacios clave en Torrelavega como fábricas, Institutos de Educación Secundaria, el Centro de Emprendedores o zonas de vivienda social con espacios potencialmente activables a través de la implantación de talleres y espacios de producción, donde la implantación de nuevos usos puede ayudar al desarrollo local y a la disminución de la tasa de desempleo.

En la parcela de mercado, el itinerario atraviesa el edificio de norte a sur, continuando la trama urbana y permitiendo conectar peatonalmente el centro de la ciudad con el barrio de «Nueva Ciudad» a través del mismo. La fachada se abre para dejar paso a la ciudad hacia el interior del edificio.

El programa propuesto en el interior es una Escuela de Oficios como los anteriormente citados, así como un espacio para la venta de los productos artesanales que los artesanos de la ciudad hayan producido en sus respectivos talleres.

Eje cultural/representativo/gastronómico/ocio/urbano/sector terciario o servicios

Este itinerario se identifica con el sector servicios: actividades culturales, institucionales, gastronómicas, turísticas y de ocio. Va asociado a los espacios representativos de la ciudad: el teatro, el Ayuntamiento, la lechera, la Plaza Roja, la Iglesia Vieja…

Este eje llega a la parcela por el suroeste, convirtiendo la explanada actual en una gran plaza urbana, creando el acceso principal en una fachada con un carácter más urbano. Los bomberos se desplazan a la esquina noreste de la parcela, quedando enterrados al otro lado del eje verde.

El edificio acogerá en su interior, por el lado oeste, las actividades más urbanas y las actividades de ocio de los y las habitantes de Torrelavega, tales como espectáculos culturales, ferias gastronómicas, mercadillos… así como espacios para el intercambio y la puesta en valor de la cultura local: historia, etnografía, música…

De este modo, se crea un gradiente de actividades en el interior, desde las más urbanas al oeste hasta las más rurales al este, pasando por las artesanales.

En cuanto al ciclo productivo, se propone que el mercado centralice las fases de ‘intercambio’: intercambio de conocimiento e intercambio de productos, mientras que las actividades productivas se descentralizan por la ciudad, a lo largo de los tres ejes.

De esta manera, el Mercado Nacional de Ganados evoluciona de un lugar meramente físico de intercambios a una plataforma de formación capaz de agrupar los conocimientos tradicionales y locales y asegurar la visibilidad de los productores. Al colocar el mercado en el centro de los intercambios de la ciudad y de la región, queremos desarrollar las herramientas necesarias para conseguir una producción descentralizada a lo largo de los ejes. Para conseguir este fin, se han identificado una serie de espacios de potencial activación donde las actividades productivas pueden tener lugar, ya sean plantas bajas alrededor de una plaza céntrica o espacios interiores de manzanas o «patios de manzanas» vacíos o infrautilizados. De esta forma, la producción, ya sea agrícola, ganadera, artesanal o cultural se descentraliza materializándose en la forma de talleres y espacios de trabajo y experimentación.

Se produce así la activación de todo el tejido de la ciudad. El mercado recupera así una posición central estratégica, tanto en lo espacial como en lo productivo. Este movimiento permanente entre el lugar de formación (Mercado), de producción (manzanas), y de exposición / venta (Mercado) es el centro de nuestra propuesta.

El mercado, por tanto, aloja actividades de formación y comerciales asociadas a los tres sectores: de carácter industrial, rural o cultural. En la planta baja, más en contacto con el espacio central, tienen lugar las actividades comerciales y en la primera planta, las formativas.

Los tres ejes, a su paso por el Mercado no sólo van a definir sus características espaciales (más urbano, más verde, más operativo) sino también los programas asociados a cada zona del edificio y de la parcela. Se conecta así el mercado con el resto de la ciudad, no sólo física sino también programáticamente.

Como parte clave de la propuesta, se introducen ‘espacios de cuidados’ tales como guarderías, centros de mayores o cocinas colectivas como complemento necesario a los espacios de producción. Se trata de visibilizar y apoyar la ‘economía reproductiva’ que hace posible la economía productiva, garantizando la igualdad de oportunidades desde una perspectiva de género.

Flexibilidad espacial del mercado

La parte central del edificio se concibe como un gran diafragma que permite redistribuir la superficie dedicada a los usos industriales/rurales/culturales según las necesidades puntuales de cada una de ellas.

En consecuencia, se propone que las instalaciones necesarias para el desarrollo de las actividades propuestas (altavoces, pantallas, luminarias, climatización, aislamiento, tomas eléctricas o de agua) cuelgan del techo sobre una estructura de raíles, de manera que puedan desplazarse para ser utilizados según las actividades que estén teniendo lugar en el edificio. 

La participación en la propuesta y la gestión del espacio

La propuesta contempla que, en caso de resultar ganadora, se realice un proceso participativo con todos los agentes implicados para desarrollar las posibilidades espaciales y programáticas del edificio a partir de la propuesta ganadora. El proyecto final debe ser el resultado de ese proceso y del cruce de ideas técnicas y ciudadanas. Por ejemplo, algunos espacios del Mercado podrían abrirse a la autogestión vecinal. El objetivo es que los y las Torrelaveguenses se sientan identificados con la intervención en un espacio tan representativo para la ciudad como es el Mercado de Ganados.

Finalmente, desde las oficinas de Improvistos y made.in queremos felicitar a los equipos que obtuvieron el primer y segundo premio. ¡Enhorabuena!

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